domingo, 21 de septiembre de 2003

Ilusión

La noche es testigo de mis sueños y desvelos,
mis pensamientos deambulan buscando descubrir lo claro de tus ojos tras el cristal.

Mi noctambulo suspirar te quiere abrazar,
mi taciturno deseo de conocerte y mi temor de llegar a quererte ahora han envuelto mi noche.

Tu sonrisa me despierta la sensibilidad que atañe en mis sentidos, dormidos del trasegar en el olvido, vacio, dolido.

No me prives del querer escucharte, ni te prives del querer encontrarme.
Descansa mi príncipe, ya es tarde y mi alma sonríe al pensarte.