Cada día, lentamente, me desangro de amor…
Necesito tu aliento, tus besos, tus ojos, tu cuerpo…
Cada día mis venas se drenan, me anestesian el sentir para
poder vivir… sin ti.
Tu ausencia penetra mi alma, debilita mi mente y mis
sentidos.
El recuerdo de tus palabras me atraviesa como espada fría,
tajante.
Como punta de hierro cortante me heriste sin medida, Sálvame
con tus besos lenitivos, paliativos.