Hoy mi cuerpo esta débil y mis brazos como flojas redes lanzadas al mar buscan encontrar el aliento de los mil colores que lo habitan… Las olas con su ir y venir me acuerdan de ti… La sal de mis lágrimas me recuerdan el sabor de lo profundo de mi mundo oceánico, mi corazón es un mar de sentimientos sedientos, donde en la arena escribo mi historia mientras que el viento cómplice de mi memoria las borra con un suspiro, solo queda respirar lo hondo que mi alma aplaca, que como gotas blancas refresca mis sentidos.
(30 Dic /2003)
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